Opinión

"Si nos jubilan por algo es"

Hay especialistas en estropear momentos de felicidad sin pretenderlo por sus aportaciones de cenizo. Al abrevadero llegó un cliente habitual aireando que por fin puede largarse de vacaciones con el programa de viajes que el Imserso pone a disposición de los mayores de 65 años con cerca de un millón de plazas en más de 300 hoteles de toda España.

"Aprovecha, que ya poco te queda y ojo con el estado de los autobuses", le espetó al recién jubilado un compañero de la partida de cartas. A la broma le siguieron otras coñas en la misma línea y la cara del hombre cambió de envoltorio.

"Cuando nos jubilan por algo es", sentenció un familiar el día que tuvo el recibo del cobro de su primera pensión en las manos. Pero después le cogió gusto a tener la opción de dedicarse a haraganear cuando le saliese de un pie. La jubilación puede resultar terrible para la gente que llega con la salud muy baqueteada o no cuenta con familia a la que agarrarse ni relaciones sociales para espantar el aburrimiento.

Ayer se celebró el Día Mundial de Prevención del Suicidio y las cifras son alarmantes. La tasa de suicidios en Galicia es de 12 personas cada 100.000 habitantes, lo que supone casi una muerte al día. En el resto del Estado los números son similares. Gracias a iniciativas como los viajes del Imserso,puesta en marcha en 1978, muchos mayores han podido viajar por primera vez en avión, ver el mar o simplemente tener sus primeras vacaciones. Seguramente para muchos es un aliciente para seguir dando pedales, como el anciano de 90 años que ayer murió en el municipio ourensano de Sarreaus de forma natural mientras iba en bicicleta. Recuerda a Manuel Fraga: "Yo soy como una bicicleta, si me paro me caigo". Quizá si nos jubilan también es para algo.