Muerte de un tabernero
04 de diciembre de 2005.- Dani tenía pinta de contable. Un bigotito fino, unas gafas de intelectual ruso y unas maneras nobles y refinadas. Dani ha muerto. Para la mayoría de los madrileños ese nombre les dirá poco o nada. Un dani en minúscula entre cientos de miles de ellos. Para mi y unos cuantos parroquianos es una gran pérdida porque con él se reavivan en el desagüe de la memoria muchos recuerdos. Calatrava 11, VINOS.
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