Han cantado bingo

Publicado el 7 de marzo de 2026, 16:10

05/10/2006.- Lo que no pase en la Gran Bretaña. Se rumoreaba hace días, pero nadie quería dar crédito. Al final, el cataclismo se ha consumado. El príncipe Guillermo ha ido al bingo. Sí señores. Como lo oyen. Antes de arriesgarme a hacerme eco de esta singular noticia he consultado distintas fuentes informativas con idéntico resultado. El chavalote del Príncipe Carlos, el de las mustias canillas, y la desaparecida Lady Di se ha ido con unos colegas de la Academia Militar y se ha jugado unos cartoncillos.

Expertos en dinastías analizan a esta hora las repercusiones que pudiera tener este gravísimo suceso en la sucesión a la corona británica. Después de que saliera a la luz que Willy, como su padre y cualquier hijo de vecino, defeca y hasta suelta algún eructo con acento de Oxford, ahora esto. No gana para sustos la Reina Madre.

El despliegue informativo ha sido presto y amplio como merece esta enorme exclusiva. No sólo la prensa anglosajona lo ha incluido en grandes caracteres e incluso algún periódico ha barajado la opción de sacar una edición extra. La prensa española también lo recoge. Incluso se rumorea que Peñafiel ha contratado a una brigada de detectives por si a la princesa Leti le da por lo mismo y la pilla en un renuncio cantando línea entre el alborozo de la concurrencia.

¿Qué sería de Peñafiel si llegara la República? Tendrá ahorrillos porque, en caso contrario, se iba a morir de hambre. Qué cansino. A falta de una posterior investigación no consta que el Príncipe Willy trincara unas libras ni que se cociera entre número y número. De todos modos, con todos mis respetos majestad o como sea, pero con su edad, su planta y su alcurnia digo yo que si no hay otros entretenimientos con las bolitas. Digo.