04/11/2006.- Ya no hay excusas. Quien no copule será por falta de sex appeal o porque es más aburrido que un ascensor sin espejo. La ciencia se ha volcado en la promoción del fornicio hasta el punto de que estas Navidades el regalo de moda va a ser un 'kit' compuesto por una caja de viagra, unos calzoncillos 'wonderjock' y el condón ultrarápido. Se acabó la colonia Varón Dandy y las putas corbatas. Si es usted muy detallista bien pudiera introducir las tres piezas en una cajita de polvorones La Estepeña por aquello del guiño erótico-gastronómico (polvo-rones, a ver si estamos, es malo, lo sé, pero le va a costar lo mismo).
Mira que somos los españoles buenos inventores y, sin embargo, para estos menesteres andamos un pelín adormilados. Los gayumbos marcapaquete nos llegarán de Australia y el veloz preservativo desde Sudáfrica. Desde que inventamos la fregona, el chupa chups y que la Obregón es actriz hemos perdido mucha competitividad. El condón Speedy González, por lo que he podido colegir, viene a ser como si partieras un huevo en la cima del cachivache y lo dejaras caer con delicadeza.
Los promotores del invento se pusieron manos a la obra al comprobar que entre morder el plástico, sacar el impermeable, calzarlo y blasfemar pasaba el tiempo suficiente para que tu pareja hubiera acabado el sudoku, cambiado el tiquet del coche, se hubiese depilado las ingles y hubiera sacado al perro.
Es decir, que el tradicional grito de 'ya cariño' lo oye tu vecina y eso con suerte. Ante esta contrariedad estos tipos han dado con la fórmula. En menos de un segundo, según sus cálculos, te lo has puesto. Es decir, casi el doble de lo que vas a tardar en tener que quitártelo. Eso sí que es rapidez. Del 'ya cariño' al ¿ya cariño? a veces hay milésimas de segundo. La foto finish del amor. No es que sea yo tocapelotas pero, por la documentación a la que he tenido acceso, la foto que ilustra esta brillante reflexión, las pruebas cronometradas se han hecho con la referencia de algo similar al manillar de una bicicleta.
No sé yo sin van a ser fiables salvo que el material del que están hechos estos vehículos conozcan la palabra morcillón. Ahí, en ese momento de tozuda flacidez, es dónde quiero ver yo a estos listos tomar nota. Entre las desventajas que ellos mismos admiten, agravadas en el supuesto anterior, está que el condón Speedy precisa para su manipulación las dos manos. Y eso amigo, a ciertas edades, es todo un problema. De todos modos, gracias por intentarlo. Como ahora hay de tantos sabores siempre lo podemos utilizar como chicle.
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