Dolorosamente locos

Publicado el 7 de marzo de 2026, 7:21

01/11/2006.- A ver si aprendemos de Noruega y vemos más allá de su salmón. Los escandinavos, que pasan por ser gente sensata, se despendolan al llegar a un plató y arman el pitote padre. Uno de sus programas de cabecera se llama 'Dolorosamente locos' y pocos espacios encontraran con título más acertado. Los osados concursantes pasan pruebas tales como comerse en el menor tiempo posible ojos crudos de cordero, meter la nariz en un ventilador, caminar por una alfombra de pinchos o ducharse con el agua que sobra de la limpieza del pescado ¿Qué me dicen?

Uno de los últimos retos ha sido sentarles en una taza de váter frente al público y lanzarles una serie de preguntas. Hasta aquí parecería, dentro de ese contexto de puteo total, una nimiedad. Por ello sólo puede responder a la pregunta quien, de manera previa, orine. Es decir, si padece de la próstata eso que tiene ganado. No todo tenían que ser latigazos de masoquismo. Otra de las pruebas consiste en meterlos apelotonados y en pelotas, valga el escaso recurso estilístico, en una cabina de teléfonos. Excuso decir que 'Dolorosamente locos' es uno de los programas más vistos en Noruega y, a poco que se empeñen en exportarlo, aquí también lo sería. No hay que olvidar que España debe ser el único país del mundo que cuenta con una nómina de famosetes orgánicos que igual te valen para un roto que para un descosido.

Les puedes llamar para una sesuda tertulia o para bailar o para cantar o para la Isla de los Famosos o para el Castillo de no sé qué o para opinar de Gran Hermano o de Operación Triunfo o de la subida del Ibex 35 en la Bolsa de Madrid o para que te cuenten cómo les sale mejor la paella. Por eso digo que si tocas a rebato allí los tienen haciendo cola en los estudios ¿Cómo no se van a comer ojos de cordero crudos si se comen entre ellos sin patatas ni nada?

La nariz no sólo la meten en el ventilador. La meten en todos los lados (en fin, me refiero a asuntos ajenos no a ninguna sustancia cochina, que eso ya me importa nada) y qué decir de meterse en pelotas con alguien en algún sitio. O lo han hecho o se lo inventan o lo ha hecho otro o también se lo inventan. Sólo es necesario que les asomes un abanico de euros por la rendija y salen escopetaos. La ventaja de los noruegos es que son menos pudorosos. Lo de pasear en pelotas por el plató como si estuviera uno en el salón de su casa calzado sólo con unas pantunflas me cuesta más imaginarlo.

Y mira que palmito tienen, que algunas lo han intentado como modelos y han llegado al Top un millón sólo con ponerse la pamela. Aunque ya digo, engordas el billetaje y todo se puede negociar. Ya ha habido psicólogos noruegos, o sea que, de momento, ya sabemos que no hay sólo salmones titulados, que han puesto el grito en el cielo porque el programa alienta el masoquismo 'light'. Pues mire, yo no sé si lo vería, admito que es muy tentador contemplar cómo alguien las pasa canutas, pero si me dan a elegir (entre tú y mis ideas, ay amor, me quedó contigo; grandes Chichos) lo prefiero a algunos informativos. Por lo menos, éstos sólo se perjudican a sí mismos.