La orgía de los ratones

Publicado el 7 de marzo de 2026, 11:43

13/10/2006.- Ya me olía yo la tostada. Así vienen los alborotos genéticos y nos salen los osos hormigueros y los ciervos ratones. Si es que la depravación se paga y luego nos llevamos las manos a la cabeza ¿Qué podemos esperar si un perro se trajina a una ardilla y un muñeco de nieve a una ratoncilla? Eso ha pasado en París. No podía ser en otro sitio. En el paraíso de los libertinos y los casquivanos. En la trastienda del Disneyland se ha fraguado esa orgía de sexo gratuito, así sin amor ni nada. Por supuesto, la casa matriz de los eeuu, que debe ser una de las empresas más puritanas de ese país, es decir que exige a sus trabajadores que vayan con sotana a la piscina, ya ha anunciado medidas contra los empleados franchutes que dieron rienda a sus impulsos de aquesta guisa. Estos europeos son unos salidos. Y yo que me creían que eran muñecos célibes de verdad. Menuda desilusión.

Ya no voy. Mira que si me agacho a por una palomita y viene Goofy y me embiste. Vaya que yo no tengo nada en contra de la zoofilia, no está la coyuntura para elegir ni andarse con remilgos, pero llevo años conviviendo con mi sultán y hay mucho respeto. No le puedo engañar con el primero que pase por muy famoso que sea. Que yo no soy la Nuria Bermúdez esa. En el ardor erótico, que digo erótico, pornográfico, cayeron también como víctimas las ardillas Chip y Chop y la simpática Minnie que fue aparentemente copulada por un muñeco de nieve. Y eso que tienen fama de ser muy fríos. Quiá. Todo un latin lover visceral y arrebatado. Madre mía, cómo estará Mickey de disgustado. Se rumoreaba que la cosa ya no iba tan bien como antes, que si se había cruzado en sus vidas Stuart Little, que si tal y cual.

Me le veo en Salsa Rosa hablando de sus cuernos, por cierto, ya tenemos otro ejemplar del ciervo ratón, y de cuando cortejó a La Ratita Presumida y lo que le marcó su vida en labores de aseo y manutención. Este mayúsculo escándalo acabará en despidos, ya lo verán. Para empezar, las ardillas Chip y Chop al Retiro a ganarse la vida contando cómo se lo monta Goofy. El muñeco de nieve al microondas y Goofy a vigilar ovejas. No saben cómo se las gastan los ejecutivos norteamericanos.

Tú puedes echar a cuatro negros de un local y acabar siendo empleado del mes, pero se te ocurre hacer el chorra y estás acabado como muñeco y como asalariado. Los gerifaltes de la Disney ya han movido todos sus hilos, maromas por sus influencias, para que el vídeo se retire de la red. Tan rápidos han sido que no me ha dado tiempo ni a ver si Minnie está tan maciza como aparenta. A cambio nos ofrecen colgar la muerte en directo de las más de seiscientas mil personas que han sido asesinadas en Irak desde la invasión del tito Bush. Eso sí que es edificante y pedagógico. Muchas gracias don Walt, allá donde esté ya sea en la nevera o en el cielo.