Va de récord, Satanás

Publicado el 7 de marzo de 2026, 11:54

10/10/2006.- Días de mucho, vísperas de nada ¿Nunca les ha pasado que llevan semanas sin que le llamen ni para hacerle una promoción telefónica y, de repente, en el mismo día se le amontonan los compromisos? Bueno, tampoco mi agenda es la de la Preysler o la Obregón o la de Leti que como saben ya tiene una para ella solita. Me refiero, un suponer, a quedar para cenar y que a la misma hora haya partido. Con las noticias pasa lo mismo. O te desesperas porque no tienes nada o porque tienes mucho. Sin ir más lejos esta mañana, tan de mañana que todavía es de noche, toca manejar el primer supuesto.

Corea del Norte ensaya sus pepinos nucleares, en Ávila cortan cuatro mil árboles para hacer unos chaletes y unos campos de golf, el PP culpa a los inmigrantes de la delincuencia, Luis dice que no se va. Lo normal. Más de lo mismo. Mas que veo aquí. Un alemán es capaz de quitar cincuenta y seis sujetadores en un minuto. A ver. Más, más. Un tailandés bate el récord de besos a cobras con una marca de diecinueve. Bocatta di Cardinale. Esto es lo mío.

Quien más quien menos valora en lo que merece el récord del alemán. Que no sería la 'primer' vez (que decía mi padre) que a la hora de la faena nos hemos quedado trabucados en el enganche del sostén y el furor se ha quedado en 'momento morcillón' y de ahí no ha pasado (aquí cada uno tiene sus récords). O sea que es tan difícil desembarazarse de uno por segundo que dan ganas de contratar a este tipo en el caso, cada vez más hipotético, de precisar de sus servicios.

A ver Gunter (un ejemplo) hazte cargo de los prolegómenos. Para hacerse una idea de la marca galáctica baste reseñar que en Manhattan han intentado batirlo y se han quedado en treinta y seis que ya firmaba yo, por cierto. Estos retos resultan balsámicos en una ciudad que aspira a ser olímpica. Sin duda sirven de acicacte a los jóvenes para llevar a buen puerto la máxima de 'citius, altius, fortius'. Acaso lo de más rápido, en el caso que nos ocupa, sea lo fundamental.

Fijénse lo feo que queda estar en el camastro los dos arrebatados, ponerte a hurgar en el puto enganche y que, pasados un par de minutos, ella se haya incorporado, se esté revisando las cutículas de las uñas y tú todavía estés blasfemando con los dedos metidos entre el elástico. Queda feo. En el caso del tailandés ese problema no existe ya que las cobras no llevan sujetador, aunque tienen muy mala leche. Tenían que ver al tipo intentando plantar un ósculo al réptil. No veas cómo se revolvía la jodía.

Me recordaba a mi primera novia, no por víbora sino por reacia, principalmente en la categoría besos con lengua. La 'performance' de este individuo se lleva a cabo en una especie de ring y con público ya que se trataba de un récord Guinness en toda regla. No he conocido retos más chorras, aunque tampoco tan divertidos. De los que tengo noticia sólo podría competir en el de pinzas en la cara pues superficie tengo para ser competitivo. El resto está fuera de mi alcance hasta que amplien categorías. Si quieren yo les doy ideas. Tengo un montón.