Aguirre o la cólera de Dios

Publicado el 7 de marzo de 2026, 11:57

09/10/2006.- Tanto viaje para llevar las alforjas cargadas con las mismas cacicadas que en los tiempos del oprobio y la vergüenza. La marquesa-presidenta Esperanza Aguirre se ha cargado a un periodista porque no le gustó la entrevista que le hizo en la televisión que maneja su club de fans y pagamos todos los madrileños ¿Con qué cara llamara ahora tirano a Castro? No se preocupen, con la misma jovialidad y desparpajo que hace y deshace a su antojo tomando a los profesionales por súbditos y a Telemadrid por su finca de paseo. Germán Yanke, como se sabe peligroso bolchevique que dirigió en su día la radical e izquierdista revista 'Época', ya forma parte del pasado por obra y gracia de la señora marquesa.

Mira que preguntarle sobre asuntos que le irritan. Qué cosas tiene señor Yanke. Debería estar contento sólo con que no le hubiera mandado lustrar sus palos de golf. Si entró usted denostado y ha salido convertido en un mártir de la libertad de expresión. Tendría que estar usted agradecido. Qué nauseabundo. Acabo de regresar del Congreso. Decenas de brigadistas, hombres y mujeres nonagenarias, todavían sacan fuerzas de sus arrestos para cantar himnos que hablan de democracia y libertad. Han pasado setenta años, pero es lo mismo. En cuanto rascas ya sabes lo que te encuentras. Ordeno y mando, se hace lo que yo diga y el que no esté de acuerdo ya sabe dónde tiene la puerta. Asco. Mucho asco. Demasiados silencios cómplices ¿Dónde está mi asociación de la prensa? Ah, calla, pidiendo una calle para Campmany. Díganme que estoy equivocado.

Quéjense, digan algo ante este brutal atropello ¿Aparte de comer canapés y viajar gratis, servimos para algo? No reniego de mi oficio, reniego de quienes han hecho de él un serial de componendas, de quienes han cavado una trinchera desde la que se defienden intereses particulares por encima del interés público, de los hipócritas y de los trincones, de los que dan lecciones de ética y chapotean en la mierda como peces en el agua. Es una auténtica vergüenza.

Dos roces dialécticos y a la puta calle ¿Saben qué pasó? Yanke mencionó alguna objeción de los socialistas a su gestión. Espe hasta casi se despeina de la cólera. 'Ah, me parece muy bien que coja usted el discurso del adversario', le espetó al periodista, que no mayordomo, señorona, que no mayordomo ¿Del adversario? Será de su adversario. Se supone, aunque igual a usted tampoco haya que pedirle imposibles, que el adversario de un periodista es la patraña, la falta de transparencia, el sectarismo o la manipulación. Justo en todo lo que usted es una reinona. Por supuesto, no comparto con Yanke nada más que el nombre, pero desde aquí vaya todo mi apoyo y solidaridad.