17/11/2006.- Bertín, ese hombre, ha pedido que votemos a Espe. Cuenta conmigo, cuerpo. No por devoción sino por pragmatismo. Bertín dice que votemos a la señora si queremos seguir bailando. No encuentro mejor razón. Me apunto. Esta compleja teoría política, que así de sopetón pudiera antojarse absurda, cuenta con un sesudo entramado ideológico propio de esta egregia lumbrera ibérica. Espe se llevó a Bertín a la clausura de un concurso de bailes de salón para jubiletas.
Que se sepa ninguno de los dos participó, aunque rumbosos son para eso y más y por edad podrían formalizar ya la preinscripción. Ellos eran los encargados de entregar los trofeos. Mas la tentación era grande y la voluntad escueta y se echaron un baile de exhibición. Cuánto echarían de menos a Fradejas y su 'juventud baila' ¿se acuerdan? Quédense con esa imagen. Pasará a la historia. Ella le sonríe y él le arquea una ceja. Ella, toda una estadista, él todo un seductor.
El baile de la Rosa de Mónaco se quedó en un guateque de parroquia de barrio a lado de esta secuencia. Bertín, henchido de gozo por haberse conocido a sí mismo hace ya tantos años, se dejó llevar por esa faceta transgresora y revolucionaria que siempre ha caracterizado su obra musical. Al calor del acto pidió a los vejetes que si querían más bailoteo ya sabían. Si quieres un chotis bailar, a Esperanza has de votar. Qué majo.
El coste del sarao corrió a cargo de los vecinos ya que en estas rondas, como se sabe, los paganinis siempre somos los mismos y los que se aprovechan pues también. Acuérdense cuando Ana Botella, entre garbanzo y garbanzo también pagado a escote por el contribuyente, se dedicó a pedir el voto para el PP que no sólo era el mejor partido sino que era el partido al que mejor le salía el cocido. Tengo pendiente comprobar si en la última revisión del diccionario de sinónimos han incluido el vocablo gilipollas dentro de la referencia anciano ¿Por quién les toman? Les echamos de comer, les ponemos musiquita para la digestión y a rapiñar votos.
Me estremece que Bertín haya contaminado mi cuerpo de incertidumbres. Yo, si voto a Espe, sería por lo del bailoteo. Las listas de espera, el precio de la vivienda, las guarderías o las residencias son menudencias. Aquí lo importante es que la sopa no esté fría y que no equivoquemos los pasos del tango. Fíjense si llega la izquierda y nos obliga a bailar las canciones de Raimon. Quita, quita. Donde esté el jovial Bertín.
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