El primo del Neardental

Publicado el 6 de marzo de 2026, 15:51

16/11/2006.- Anoche no quise creerlo pero hoy, recién levantado, con la legaña puesta y el pelo apelmazado me he mirado al espejo y me he rendido a la evidencia. Comparto con este tipo el 99,5% del genoma humano que no sé bien qué es, pero me huele mal. Deduzco, por los escasos conocimientos que adquirí en Naturales y a través de los álbumes de 'Vida y color', que debe ser que el hombre del Neardental es como nosotros antes de conocer la Gillette Plus 3 y las cremas antiarrugas.

Lo único que me consuela es que esta evolución o involución del ser humano no sólo me afecta a mí si no a todos. Y no llegamos a compartir con este sieso el cien por cien del 'toma genoma pastillas de goma' por lo guapo que es el Jorge Cluni que si no de qué. Ya saben mi debilidad por los científicos. Se han tirado años para demostrar que este gañán es predecesor del hombre de hoy cuando les hubiera bastado visitar mi barrio de la infancia.

Allí este ser primitivo hubiera sido el 'pringao' de la clase, carne de colleja en el pasillo colegial. Ahí dónde le ven, calculan que vivió hace 706.000 años, ni uno o más ni uno menos, y en este apartado sí que me pillan ¿Cómo coño lo saben? Si ni siquiera Marujita Díaz llegó a conocerle. Yo, con todos mis respetos, creo que faltan a la verdad. Que por mucho ADN de las cagarrutas que analicen y muchos restos de su cabellera no hay Dios que les adivine la edad.

Menos mal que lo importante es el interior de las personas o eso decimos los que no tenemos más remedio. El cerebro para ser más exacto. Miren, por ejemplo, el del tito Bush que lo han tasado en 25.000 dólares ¿Conocen un precio tan alto por una parte del cuerpo humano excepción hecha del miembro viril de Nacho Vidal? Cuando tuve conocimiento de esta cifra se me antojó demasiado elevada para las prestaciones del dueño pero es que se trataba de la cabeza en cera de Geoooorgggee.

Al parecer, un visitante del Museo de Cera de Las Vegas la emprendió a hostias con la figura del celebérrimo estadista tejano y el pico de la broma, pues eso, veinticinco mil dollars del ala. Eso sí, se tiene que haber quedado la mar de a gusto. El Museo ha informado que, hasta la fecha, no habría sufrido tantos desperfectos. A lo sumo debían reponer la naricilla porque la gente, al pasar, no podía evitar darle un pellizquillo al grito de ¿qué hay majete? No me extraña. Yo hubiera hecho lo mismo aunque, a lo mejor, ya animado, también le tendrían que haber repuesto los organismos propios ubicados bajo la hebilla del cinturón. Ya me entienden.

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