El hombre sin carnet de puntos

Publicado el 7 de marzo de 2026, 7:13

02/11/2006.- No les extrañe que dentro de unos días vean sentado en un plató al primer hombre que perdió el carnet por puntos en España. El tipo va por ahí tirándose el pisto como si fuera el hombre que sabía demasiado del gran don Alfredo. Después de haberle despojado del permiso en un solo día le han vuelto a trincar sin carnet, beodo y fumándose un peta.

Le faltaba para el 'kit' de delincuente multidisciplinar llevar un fiambre en el maletero y un fardo de hachis en el asiento de atrás. Fue salir como pudo del buga y advertirles a los agentes. Soy el hombre que perdió el carnet por puntos. Cuidadín. No saben con quién están hablando. Si no fuese por los dramas que genera la carretera (uno, por desgracia, sabe muy bien de ello) habría que reconocerle el mérito que siempre requieren los superdotados. Aunque sea en la categoría de descerebrado integral.

Así y todo, no descarten, ya les digo, que sea reclamado como cebo catódico y allí se explaye sobre la hostilidad de la vida y los reveses que le obligaron a alcanzar la cima del primer hombre sin carnet por puntos. No se crean que no hay precedentes. Sin ir más lejos, en España nunca hay que ir lejos para toparse con presuntos choros, ya he visto con el monopatín de tele en tele a una de las salpicadas por el caso Malaya negando verdades para rentabilizar sus mentiras.

Es mejor tomárselo con calma pero como hoy me he levantado enrevesado me apetece enredar. La cosa es como sigue. Te vuelcas en tu vocación de chorizo, estafas, mientes, trincas de aquí y de allá y, para rematar la faena, te sacas un sobresueldo por contarlo en las teles ¿No es magnífico? Y yo dándole a la tecla a toda prisa porque me tengo que ir al tajo, aunque sea sentadito y con calefacción. Así debe ser. Ejemplo para la juventud. Enseñanza de los grandes valores de la sociedad. Trinca que algo queda y, sobre todo, no olvides contarlo.

Es tan vergonzoso que parecería inverosímil pero lo peor de todo es que ya ni nos lo planteamos. El hombre sin carnet por puntos va hoy a juicio. A la salida decenas de periodistas le esperarán y él se creerá divino. Es lo que tienen las cámaras. Te pones delante y te da igual por lo que salgas. El caso es salir y luego contarlo. De todos modos, le estoy agradecido. Si no hubiera sido por sus picias me hubiera visto obligado a recurrir a las elecciones catalanas. Qué sofocón.