Me voy al desfile

Publicado el 7 de marzo de 2026, 11:48

12/10/2006.- De este año no pasa. He estrenado calzoncillo de camuflaje y me he echado a la calle. Voy al desfile por si pasan lista. No está la cosa para tonterías. Me he puesto la cartilla militar adherida con cinta aislante a modo de peineta Martirio, unos matojos de perejil entre el escaso bosque capilar y una camiseta serigrafiada con la faz de Manolo el del Bombo. Creo que será suficiente, aunque en esta ocasión, después de dos largos años de terrible ausencia que mal que bien hemos sobrellevado, volverán a desfilar los chicos de eeeeuuuuu y, a lo mejor, debería comprarme una burger doble y lanzarla al aire a su paso.

Menos mal que han regresado a dar prestancia a nuestras calles y podemos con motivo repescar de la memoria aquella jacarandosa cancioncilla de Bienvenido Mister Marshall. Ya saben, 'americanos vienen a España guapos y sanos, viva el tronío de ese gran pueblo con poderío'. Cómo nos han castigado los muy ladinos. Desde que a ZP le arreó el ataque de ciática y no se levantó ante la bandera de las barras y estrellas allá por la guerra de Irak nada ha vuelto a ser lo mismo.

Tito Bush ya no habla en español ni en la intimidad ni su hermano nos menciona ni siquiera para confundirnos con una república (ya quisiéramos algunos majete). Habíamos caído en la total indiferencia, la más cruel de las penitencias. Mas ahora el sol vuelve a iluminar nuestra patria. Han vuelto los chavalotes de 'quentuqi' y 'minesota' a darse un rulito por el Paseo de la Castellana y yo no me lo puedo perder. Así tan viriles y rapaditos, a saber, si hay suerte y, entre eructo y eructo con acento John Wayne, nos cuentan algún chascarrillo de cuando agarran a los prisioneros iraquíes por el cuello con una correa o cuando se cogen un pedete y les da por cargarse a toda una familia en vez de cantar el 'Alabama patria querida'.

Qué gusto que vuelvan a desfilar entremezclados con nuestros raciales legionarios y no menos recios regulares y nos puedan alumbrar con sus valientes estrategias de combate. Este año vuelven los americanos, pero, para confirmar que no hay dicha completa, faltará la cabra Blanquita que se ha retirado con su mentor, don Bono, a la segunda línea de la política ¿No querrá ser ella la alcaldesa, don Bono? Fíjese qué posibilidades tiene. Que lo fue hasta Manzano y seguro que Blanquita afina más en el villancico.

En fin, que me voy, me cojo la cantimplora y la banderita y me largo a ejercer de patriota sin complejos. Yo no sé muy bien qué celebramos, pero allí estaré el primero dando vivas a lo que se ponga por delante. Viendo embelesado esos grandes pepinos que exhibimos para fardar o esos carros de combate capaces de triturar a un solo poblacho de dos petardazos. Qué bonito Señor mío. Me voy volando. Ya les cuento.