24/09/2006.- Han cambiado la boina del Ché por una pamela de Dior pero, no nos engañemos, son revolucionarios de pura cepa. Los nenes del PP se han reunido y, entre todos, han concluido que es necesaria una revolución desde el centro. Qué miedo. No sé si es desde Madrid al resto de las Españas, claramente centrípeta, o aluden a ese viaje interminable al centro político de su líder que luego se quejará de los retrasos de Iberia. Nunca he entendido muy bien qué es ser de centro. Un suponer. Estoy a favor de los matrimonios gays, de la despenalización del consumo de droga o de la regularización de la eutanasia.
En suma, de que nos dejen en paz todo lo posible y más ¿Si me tuviese por persona de centro que pasaría, o sea? ¿Defendería estas opciones lunes, miércoles y viernes y martes y sábado las contrarias, o sea? El domingo a descansar, por supuesto, como el resto de la semana pero con fútbol. Ya sé que es una ridiculez pero, admitirán, que escribir sobre el PP y no caer en estas tentaciones disparatadas es prácticamente imposible. Están tan limítrofes las unas del otro. Me tienen preocupado, la verdad. He visto a Mariano en plan aristotélico, paseando con sus discípulos por los jardines cual Liceo del filósofo griego, reflexionando, como Anguita lo hace por las calles de Córdoba en estado casi de trance que cualquier día le va a atropellar un coche.
Cuando el PP no piensa me preocupa, pero cuando lo hace me preocupa aún mucho más. Estos saraos congresuales sirven para ver a los coleguis y, con suerte, pillar trocillo porque, ya sabemos, que estos chavalotes y sus mayores mucho defender la familia tradicional pero luego pasa lo que pasa. Mira Paco 'Casanova' Cascos y alguno más. Los títulos de las ponencias que los zagales han debatido en Toledo, entre mordisquito y mordisquito de mazapán y esemeeses picantones, los debe haber elegido Sánchez Dragó porque destilan pura poesía. Para ser más exacto se situarían entre la poesía de la experiencia y los libros de autoayuda.
'Pasión por la política' (inspirada en la exitosa serie Pasión de Gavilanes y cambiando este pajarraco por la gaviotilla) o 'La fuerza de la libertad' son algunos ejemplos de este lirismo inherente a este estupendo partido. Me remito a las obras completas de Martínez Ultrapujalte para comprobar esa sensibilidad. Por cierto, ¿de qué habrá disertado este singular revolucionario? ¿Acaso habrá expuesto su conferencia 'Políticos y cantamañanas, un reto del siglo XXI' o de 'Cómo hacer que te expulsen del Congreso y parecer un mártir de la democracia'? Ya me enteraré.
Cuánto estremece pensar que entre esos muchachos vestidos de verde esperanza se esconde agazapado otro potencial Ultrapujalte. Quien sí estuvo fue 'Edu' Zaplana, el correo del zar del partido, ya saben, le dan la consigna del día los periodistas de investigación y él la interioriza primero y la transmite después. Qué personalidad tan abrumadora. Le han dejado solo con el marrón pero él se basta y se sobra y espérate que no monte un parque temático con la trama del 11-M; esta vez con facturas y esas cosas (todo presunto, virgencita). En fin, que maravillosos despertares. Se acuesta uno con la victoria del Madrí y se levanta con un amanecer revolucionario. Qué cosas. O sea.
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