30/10/2006.- Hace muchos años, tantos que no me acuerdo ni yo, en España hizo furor un programa de televisión que, bajo el sugerente título de 'Reina por un día', ofrecía a las mujeres hacer realidad sus sueños. Eran quimeras sentimentales, ver a un hijo extraviado años ha o a un familiar emigrado, o sueños más prosaicos y materiales como la necesidad de una lavadora o un frigorífico. De ese germen afloraron años más tarde esos espacios lacrimógenos tan apañados que daban tanta audiencia como vergüenza ajena. En Gran Bretaña han dado la vuelta al calcetín y han organizado un sarao catódico en el que los ricachos son pobres de solemnidad por un día o por un rato.
Luego se sinceran ante las cámaras y concluyen, digo yo, que nada cómo ser millonetis y que no saben cómo pueden vivir así estos pobretones. Pasa mucho, no crean que es broma. Una política del PP de viaje a Lima, tras visitar lo que llaman por Perú los poblados jóvenes, no pudo contener esa exclamación asaz insultante, por cierto ¿No sabe cómo pueden vivir así? Ni ellos señora, ni ellos. No sé las expectativas que se marcan en Channel 4 pero podrían invitar al Bill Gates para que vendiera clinex por los semáforos o a las Koplowitz para que mendigaran de incógnito a la puerta de unos grandes almacenes.
Espero que no sea un producto exportable porque convertir la pobreza en un espectáculo se me antoja vomitivo. Lo próximo puede ser colocar cámaras en una casa sometida a la tiranía del macho padre y grabar las palizas a 'su' hembra ¿Por qué no? ¿Qué hace falta para dar el paso? Uno de los concursantes, que pagan por ir al programa y luego lo reparten a onegés para fumigar la conciencia, es un tipo con una fortuna calculada en noventa millones de euros. Le han dado dieciséis euros diarios y lo han soltado en un suburbio de Liverpool para que sepa lo que es bueno. Debe ser curioso.
Un parque temático de la sordidez y el ahogo económico. Imagino que lo deben mirar con la misma curiosidad que si vieran un apareamiento de macacos. Ha sido una experiencia fascinante; después de estos voy a tardar por lo menos dos días en tirarme a mi piscina climatizada. Si el programa funciona, que seguro que sí, podrían plantearlo de manera inversa. Llenar de pobres el Palacio de 'bukinjan' y que se amotinen allí. La Familia Real, a la que, como a todas, tanto les gusta acercarse al pueblo, no tendrán ningún problema de mudarse a un chabolo ¿O sí?
Crea tu propia página web con Webador